En Chos Malal municipales llevan mas de 30 días apostados, un compañero encadenado y un intendente que no aparece: el conflicto municipal que hierve en Chos Malal. Trabajadores municipales de Chos Malal mantienen por estas horas un acampe frente al Palacio Municipal desde hace mas de un mes, denunciando la falta de respuestas por parte del Ejecutivo local ante un pedido de recomposición salarial. La medida de fuerza, que comenzó a finales del mes pasado. Contratos no renovados, descuentos de días, un policía mandado a desalojarlos y promesas que nunca se cumplen. Esta semana endurecen las medidas. «No todos llegan a cobrar un millón. Muchos aceptan cargos de planta política para llegar a fin de mes. No porque quieran. Porque no les queda otra», relata José Pereyra, con 26 años de servicio.
Editorial por Martin Pedemonte para Prensa Libre. 05, 05, 2026.
La medida de fuerza, que comenzó a finales del mes pasado, busca equiparar los haberes de la localidad con los de otros municipios de primera categoría de la provincia de Neuquén.
“Estamos reclamando una recomposición salarial ya que nuestros salarios son demasiado bajos en función a otros que hay en la provincia y en otras municipalidades que tienen igualdad de condiciones con nosotros”, explicó Ernesto Pereyra, vocero de los trabajadores, a un medio Radio 7.
Aca hay varias problemáticas que confluyen, por un lado la falta total de reacción por parte del intendente de Chos Malal, que no ha abierto canales de negociacion. Por el otro lado muchos medios han creado la sensación de que es una lucha politizada, sin un reclamo legitimo, lo cual es a todas luces una interpretacion que no representa la realidad dado que hay un problema real en el salario. La brecha entre los ingresos actuales y el costo de vida es el eje central del conflicto. Según detallaron los manifestantes, el salario más bajo de un empleado municipal en Chos Malal oscila entre los 600 y 700 mil pesos, una cifra que queda muy por debajo de la canasta básica provincial, que hoy ronda el millón 300 mil pesos. «Nuestros haberes se hacen insostenibles por el crecimiento que va teniendo la inflación», señaló Pereyra, remarcando que si bien existe una actualización por IPC, el monto de base es tan reducido que el ajuste porcentual no logra cubrir las necesidades mínimas de las familias.
Respecto a las negociaciones con el intendente Nicolás Albarracín, los trabajadores calificaron de “insuficiente”. De hecho, tras una reunión con secretarios municipales el viernes pasado, el sector gremial consideró que el encuentro fue «una burla», ya que no se presentó una contrapropuesta concreta al pedido de un 60% de incremento total para este año. «Queremos ver una recomposición que no sea inmediata, pero que sea evaluada y se diga en qué momento se puede dar; propusimos incluso que podía ser de un 1% por mes para destrabar el conflicto», detalló el referente municipal.
Según comunicaciones que hemos mantenido con ellos, los trabajadores municipales de Chos Malal mantienen por estas horas un acampe frente al Palacio Municipal, haciendo mencion de que no se los consideran ni escuchan.
En el marco de la protesta, los empleados denunciaron haber sufrido episodios de hostigamiento y amenazas, especialmente dirigidos hacia aquellos trabajadores que no pertenecen a la planta permanente. Según Pereyra, la gestión municipal ha presionado a contratados y monotributistas para que abandonen el acampe bajo la advertencia de rescindir sus vínculos laborales. «A todo lo que fue contrato monotributista se le dijo que si permanecía en la medida se le rescindía el contrato. Hay muchos que están corriendo el riesgo de que no sean renovados por encontrarse en la medida», denunció.
En una provincia que dispone de dinero, que tiene record de producción de hidrocarburos Pereyra enfatizó que el reclamo es genuino y que el contexto de crecimiento económico que atraviesa Neuquén debería reflejarse en la dignidad de los trabajadores públicos.
«Creemos que este es el momento en el cual tenemos una provincia que está en auge y se tienen que hacer todas las gestiones ante el gobierno provincial para poder conseguir el dinero que afronte esta recomposición», concluyó, asegurando que el acampe continuará hasta que las autoridades tomen con relevancia el pedido.
